Lunes, 01 Junio 2015 00:00

La batalla del tomate regresa a Buñol

El municipio de Buñol en Valencia calienta motores para celebrar su popular 'Tomatina', la fiesta popular más grande que honra al tomate en una gran batalla campal que se repite cada año el último miércoles de agosto.

 

El origen de la Tomatina se sitúa en 1944 cuando al paso de un desfile de gigantes y cabezudos, los que no habían podido participar empezaron una batalla campal con los participantes y ambos bandos acabaron arrojándose verduras unos a otros.

La batalla de tomates se repitió al año siguiente y después de sucesivas permisiones y prohibiciones la 'Tomatina' se instauró como fiesta oficial en 1959.

La fiesta se ha hecho muy popular en los últimos años incluso internacionalmente, tanto que el Ayuntamiento, que es el que costea los más de 100.000 kilos de tomate que se lanzan durante la batalla, ha tenido que acotar el número de participantes para evitar problemas por las aglomeraciones.

Las fiestas empiezan la noche anterior con 'la empalmà', que consiste en alargar la fiesta hasta la mañana siguiente, cuando se reparte un desayuno popular en la plaza mayor a cargo del ayuntamiento.

Una de las reglas de la fiesta es que hasta que no se coge el jamón, la 'Tomatina no comienza'. Y es que, antes de que comience la batalla se levanta un enorme palo cubierto de jabón con el objetivo de que todo aquel que quiera pueda trepar por él, para conseguir lo que se encuentra en su parte más alta, un jamón.

Para ir entrando en calor la gente comienza con los primeros cánticos que animan a todo el mundo a saltar o a agacharse. Otros desde los balcones tiran cubos de agua, y desde la calle se aprovechan las fuentes para remojarse uno mismo o al compañero.

Hay quien aprovecha estos momentos para confeccionarse un modelo adecuado, rasgándose las ropas, aprovechando las mangas de la camiseta para hacerse pulseras o cintas para la frente. Hay quien simplemente va con un bañador, o el que lleva gafas de bucear o quien va disfrazado, todo vale en cuanto a la ropa que se lleva.

LA TOMATINA AL MINUTO.

A las once un cohete anuncia el inicio de la batalla y tras una hora de batalla todo el mundo debe parar de lanzar tomates.

Se recomienda antes de lanzar el tomate, ya maduro, aplastarlo con la mano antes de lanzarlo para no hacer daño. Está prohibido lanzar botellas u otro tipo de objeto que pueda ocasionar un accidente y además se debe tener cuidado con los camiones en movimiento.

Miles de personas esperan en la calle la llegada del camión que aparece en el lugar con el estruendo de una bocina, como el sonido propio de un gran cuerno de la edad media anunciando el inicio de la guerra, y va tomando posiciones, abriéndose camino con la ansiada munición.

En un momento se detiene y se inclina para permitir que la munición llegue al suelo. La gente se lanza sobre los tomates y se provisiona lo suficiente para lanzar unos cuantos. En pocos segundos los participantes están envueltos en una lluvia de tomates que van de una lado a otro y que raras veces tienen objetivos definidos. Así va llegando un camión detrás de otro, hasta que se completa con unos cinco.

Pasada una hora aproximadamente la batalla termina, anunciada por un carcasa. Entonces es el momento de buscar un sitio donde poderse quitar todo el tomate pegado al cuerpo. Para ello se suelen acercar a las mangueras que amablemente ceden los vecinos de Buñol, en una acto similar a la ayuda humanitaria.

Otros por el contrario aprovechan las fuentes que encuentran en su camino, o se acercan al charco de 'Los peñones' con el fin de volver a casa más limpios.

Los vecinos retiran los plásticos y con la ayuda de algunos habitantes del pueblo comienza la limpieza a tiro de manguera. En cosa de dos horas todo ha vuelto a la normalidad. Ahora solo queda esperar un año para que de nuevo el pueblo se tiña de rojo.

ACOTADO A 22.000 PARTICIPANTES

Esta 69ª edición de La Tomatina de Buñol de este año, que se celebrará el miércoles 27 de agosto, ha vendido las 22.000 entradas individuales puestas a la venta desde el pasado mes de abril.

En la presente edición de esta particular "guerra de tomate" se han puesto a la venta 2.000 entradas más que en la edición de 2013, hasta un total de 22.000. De ellas, 5.000 son gratuitas para residentes y el resto, 17.000, se pusieron a la venta a un precio de 10 euros.

Este año, son los australianos, con el 12,40% del total de las entradas, los más numerosos, seguidos de los británicos (11,79%) y japoneses (10,17%).

Por detrás están EE.UU. (7,64%), España (6,50%), India (5,70), Holanda (4,85%), Alemania (3,67%) y Canadá (3,47%). También acudirán a la 'Tomatina' ciudadanos de Corea del Sur (2,50%), Nueva Zelanda (1,88%), Portugal (1,68%), Bélgica (1,53%), Irlanda (1,44%), Brasil (1,06%), Francia (1,06%) e Italia (0,97%).

Este año se celebrará por primera vez el 'Tomatina Sound Festival' que tendrá lugar durante los días 26 y 27 de agosto en el campo de fútbol de Buñol Beltrán Baguena y en él actuarán grupos como Los Secretos, Pignoise y Funkiwis, además de destacados djs como Gomad!&Monster o Space Elephants.

La I edición de la Tomatina Sound Festival es una nueva iniciativa del Ayuntamiento que nace con un doble objetivo. Por una parte, el de ofrecer un aliciente más a la guerra de tomates más internacional y, por otro, promover el comercio local de esta localidad.

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